Al día siguiente decidimos salír otra vez. Dereck nos recogió en la 30 estación. Todo parecía bien.
La Primera parada fue en un bar en North Philadelphia. Comenzamos con un tequila, y un CubaLibre. Subimos a bailar en un lugar que parecia una sala familiar. Las niñas de españa no estaban disfrutando el lugar, aunque yo estaba muy contenta bailando en el sofá con otras dos niñas que conocí en el bar.
Como el lugar era muy apretado y la inconformidad grande, cambiamos a un club gay, la entrada era $15, igualmente lo pagamos. A esa altura de la noche ya había sumado 2 cervezas y un tequila. En mi alcohol ya no cabía más espacio para mi sangre. Entonces me detuve, estaba consciente que tomar más significaría pasarla mal, incluso decidí liberar espacio de mi vejiga, y todo iba bien, salí a caminar sola por el club. Había gente bestida con trajes apretados de cuerina, y eso lo recuerdo claramente. Cuando regresé a bailar con mis amigas un tipo llegó a hablarme, y comenzamos a bailar, finalmente el tipo me ofreció un trago de su copa.... y ese fue el final! No recuerdo la cara del tipo, ni su apariencia. No recuerdo nada, mi mente está en negro. Solo recuerdo 3 cosas: Tratar de insultar a unos gringos, vomitar en todos los carros adonde estuve, y subir las gradas de la casa de Dereck arrastrandome.
Al día siguiente me desperté subitamente, no sabía cómo había llegado a la casa de Dereck. El ojo izquierdo me dolía muchisimo y estaba muy mareada. Lo primero que me dijo Dereck fue: "algien te puso drogas en la bebida".
El típo que me dió de tomar de su copa trató de dormirme y poco a poco me iba llevando lejos de mis amigas, y yo no estaba consciente para detenerlo. Dereck me sacó de las garras de ese cabrón y luego salimos del bar.
Desde entonces he tratado de reconstruir la historia hablando con mis amigas. Dicen que trataron de darme de comer pizza, que intenté salirme por la ventana del carro y que no podría ni mantenerme en pies. Todos estaban seguros que esa no era yo, y que algo habían puesto en mi bebida. A veces preferiría ignorarlo.
"Malas desciciones hacen buenas historias ?" ... Si definitivamente es verdad. No me arrepiento de nada.
No es mi culpa, porque nadie sale a buscar que pasen esas cosas.
No es del tipo de historia que mi familia se sienta orgullosa, yo no me siento orgullosa. Pero es una lección muy grande, para mí y todas las niñas que disfrutan de los clubs y de salir todas las noches. Siempre había tenído mucho miedo de que esa historia me pasara a mí .
Por otro lado me siento bien de tener las amigas que tengo, todas me cuidaron de mí, no me dejaron perder y me cuidaron incluso cuando me puse agresiva contra ellos en algunos momentos.
Estos amigos se llevaron un premio por cuidarme muy bien.
La Primera parada fue en un bar en North Philadelphia. Comenzamos con un tequila, y un CubaLibre. Subimos a bailar en un lugar que parecia una sala familiar. Las niñas de españa no estaban disfrutando el lugar, aunque yo estaba muy contenta bailando en el sofá con otras dos niñas que conocí en el bar.
Como el lugar era muy apretado y la inconformidad grande, cambiamos a un club gay, la entrada era $15, igualmente lo pagamos. A esa altura de la noche ya había sumado 2 cervezas y un tequila. En mi alcohol ya no cabía más espacio para mi sangre. Entonces me detuve, estaba consciente que tomar más significaría pasarla mal, incluso decidí liberar espacio de mi vejiga, y todo iba bien, salí a caminar sola por el club. Había gente bestida con trajes apretados de cuerina, y eso lo recuerdo claramente. Cuando regresé a bailar con mis amigas un tipo llegó a hablarme, y comenzamos a bailar, finalmente el tipo me ofreció un trago de su copa.... y ese fue el final! No recuerdo la cara del tipo, ni su apariencia. No recuerdo nada, mi mente está en negro. Solo recuerdo 3 cosas: Tratar de insultar a unos gringos, vomitar en todos los carros adonde estuve, y subir las gradas de la casa de Dereck arrastrandome.
Al día siguiente me desperté subitamente, no sabía cómo había llegado a la casa de Dereck. El ojo izquierdo me dolía muchisimo y estaba muy mareada. Lo primero que me dijo Dereck fue: "algien te puso drogas en la bebida".
El típo que me dió de tomar de su copa trató de dormirme y poco a poco me iba llevando lejos de mis amigas, y yo no estaba consciente para detenerlo. Dereck me sacó de las garras de ese cabrón y luego salimos del bar.
Desde entonces he tratado de reconstruir la historia hablando con mis amigas. Dicen que trataron de darme de comer pizza, que intenté salirme por la ventana del carro y que no podría ni mantenerme en pies. Todos estaban seguros que esa no era yo, y que algo habían puesto en mi bebida. A veces preferiría ignorarlo.
"Malas desciciones hacen buenas historias ?" ... Si definitivamente es verdad. No me arrepiento de nada.
No es mi culpa, porque nadie sale a buscar que pasen esas cosas.
No es del tipo de historia que mi familia se sienta orgullosa, yo no me siento orgullosa. Pero es una lección muy grande, para mí y todas las niñas que disfrutan de los clubs y de salir todas las noches. Siempre había tenído mucho miedo de que esa historia me pasara a mí .
Por otro lado me siento bien de tener las amigas que tengo, todas me cuidaron de mí, no me dejaron perder y me cuidaron incluso cuando me puse agresiva contra ellos en algunos momentos.
Estos amigos se llevaron un premio por cuidarme muy bien.